Sobre Nosotros
El Banco de Datos recauda, sistematiza y difunde información sobre las violaciones más graves a los derechos humanos fundamentales así como sobre infracciones al Derecho Internacional Humanitario, informaciones que son plenamente accesibles al público en el país y el mundo, vía Internet o publicaciones abiertas. Con ello se pretende reducir la vulnerabilidad de las víctimas ya que el desconocimiento de lo que ocurre blinda a los victimarios frente a toda eventual censura y garantiza la continuidad de los crímenes. Esta acción pretende cualificar la información al crear unidades regionales que estén más cerca de las víctimas y de sus entornos familiares y sociales, eludiendo la mediación manipulada de los grandes medios de información.
El objetivo global del Banco de Datos de Derechos Humanos y Violencia Política es prestar un servicio a las víctimas haciendo visibles los hechos que vulneran sus derechos humanos fundamentales y por esa vía disminuir su vulnerabilidad al poner en conocimiento público lo ocurrido, como presión moral para que no se repita.
Las regiones seleccionadas obedecen a la existencia en ellas de un conjunto de organizaciones sociales que han manifestado su interés en articularse de alguna manera a la labor del Banco de Datos y que estarían dispuestas a invertir de sus propios recursos en la implementación parcial de cada banco regional. Dichas regiones se caracterizan también por estar afectadas por altos índices de violaciones a los derechos humanos de sus poblaciones y por el desarrollo intenso del conflicto armado en su entorno.
El recaudo, sistematización y difusión de la información sobre violaciones a los derechos humanos es una base ineludible para el diseño y la implementación de medidas de protección, de reducción de la vulnerabilidad y de visibilización de las víctimas.
Colombia tiene un profundo problema de credibilidad en las estadísticas oficiales, ya que la incidencia de la violencia y del conflicto social y armado polariza intensamente los intereses de las diversas fuerzas, los cuales se proyectan en los parámetros de información. Particularmente en los últimos gobiernos ha habido una política muy sentida de control de la información oficial que de alguna manera encubra y legitime estrategias extremadamente polémicas, como la supuesta “desmovilización” de las fuerzas paramilitares. Una de las características de la estadística oficial ha sido la del manejo de cifras y números no respaldados por nombres, lugares, fechas y circunstancias verificables. El Banco de Datos funda su credibilidad en la visibilización de todos estos datos, exponiéndolos a la verificación pública, reservando solamente las fuentes para no exponer la seguridad de los denunciantes.
Este tipo de acción se concibe fundamentalmente como un servicio a las víctimas en su búsqueda de verdad y de protección y como un servicio al país y a la humanidad en la salvaguarda de la memoria histórica de los sufrimientos de todo un pueblo. De hecho los archivos del Banco de Datos han sido la fuente principal del proyecto Colombia Nunca Más, que mira a salvar y hacer visible la memoria de las víctimas.
La implementación de cada banco regional implica ante todo un proceso de capacitación diseñado en tres momentos fundamentales que se deben distanciar en el tiempo para permitir su asimilación y los correctivos correspondientes: la asimilación del marco conceptual, de la metodología y del manejo de los instrumentos técnicos. Al mismo tiempo debe darse un proceso de concertación con las organizaciones sociales de cada región que decidan articularse a la acción e invertir en ella recursos parciales.
Uno de los principios adoptados por el Banco de Datos, sobre todo en su última época, es impulsar la mayor accesibilidad posible a la información que tiene registrada. Por eso en su página Web ha adoptado el criterio de libre reproducción, salvaguardando solo la información relativa a las fuentes por razones de seguridad de los denunciantes. También ha compartido su software con muchas organizaciones de derechos humanos que manifiestan su deseo de vincularse de una u otra forma al registro y difusión de denuncias sobre graves violaciones a los derechos humanos. La acción aquí propuesta de creación de bancos regionales es en sí misma una acción multiplicadora.






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